lunes, 30 de noviembre de 2009

Reflexión 2


La vida está llena de altibajos, unas veces te encuentras arriba, en lo más alto, todo es perfecto, incluso las imperfecciones lo son, y de repente!!...todo es negro. Todo aquello que tanto ansiabas, se desvanece. Ahora te encuentras sumido en un mundo de tinieblas, donde tus demonios más oscuros se hacen fuertes y te acechan, un estado en el que ser razonable es muy difícil.

Más no queda otra salida que la de ser paciente, esperar, y empezar de nuevo a pensar.

Pues si te paras a mirar a tu alrededor te darás cuenta de que la vida es así. Toda vida en este mundo funciona así, y si no, no merece ser vivida.

Se disfruta de los éxitos, que irremediablemente han sido conseguidos a través de innumerables fracasos. Si el éxito no se hace esperar y ansiar, ¿para qué se quiere? ¿de qué sirve aquello por lo que no hemos luchado? ¿qué bien te hará conseguir algo sin esfuerzo alguno?.

Ya sabiendo que los éxitos y las conquistas personales van siempre seguidos de duras, y arduas batallas para conseguirlos, ¿por qué no aceptarlo, y prepararnos para que esas batallas sean más asequibles?, ¿ y por qué no?, incluso, para que puedan llegar a ser divertidas y excitantes, pues la recompensa al ganarlas es grande.


Pero por mucho que se diga y se sepa, al final la decisión es siempre de uno mismo, y de ti depende como afrontar las cosas. Y también ser consciente de las consecuencias que conlleva el afrontarlas de ese modo.


Yfaz

viernes, 27 de noviembre de 2009

Reflexión 1


Sin lugar donde encajar, como la pieza de un puzzle que nunca sabes dónde va.

Supongo que al final todo terminará en su sitio, pero yo por ahora no veo mi lugar, no veo dónde encajar.


Ando buscando algo que me llene, algo por lo que luchar, pero el mundo parece tan vacío, con tantas banalidades, que no sirven para otra cosa que no sean como simples distracciones. Hay días en los que uno es optimista, y le busca el lado bueno a todo, pero de repente despierta, y se da cuenta de que por mucho que se busque el lado bueno, siempre hay uno malo, el cual nos empeñamos en no ver.

Sería más fácil si en lugar de evitar, nos enfrentásemos a lo que deberíamos hacer con decisión, confianza y templanza. Sin dar un paso atrás y retroceder, con la convicción de estar haciendo lo correcto, un bien para nosotros y beneficiando lo máximo posible a los demás.


Pero la realidad no es así, aunque la teoría esté ahí, casi siempre la ignoramos y nos dejamos guiar por la comodidad y la diversión (malas compañeras si se encuentran solas).


¿Cuántas veces me habré prometido cambiar?¿Cuántas veces habré dicho “mañana lo hago”, engañándome a mi mismo?


Pero por hacer un esfuerzo y sacar lo bueno de todo esto, diré, que al menos me conozco un poco más, y debo de ser más duro con migo si pretendo tener algún resultado y buscar ese hueco en el que debo encajar.


-Fácil criticar, difícil admitir un error y mejorar.

Sencillo fracasar, y complicado no aprender de ello-


Yfaz