martes, 17 de mayo de 2016

Cento giorni senza balón pie



   Imagínese que sucede, que de repente, dejasen de retransmitirse partidos de fútbol, que en la sección de deportes la primera noticia estuviese relacionada con ping pong, la siguiente con piragüismo, a continuación una de ballet, etc. y así hasta terminar esa sección sin mencionar el balón pie!.

   Imagínese que por un momento los jugadores de fútbol y sus vidas no tienen protagonismo durante la emisión de deportes del telediario. Imagínese que los comentaristas deportivos dejan de hablar de todo lo relacionado con balón pie, y deben centrar su atención en otros deportes.

   Imagínese que por un tiempo toda la gente que vive directa o indirectamente del balón pie dejase de tener ingresos por éste. Entre estos se incluirían a los jugadores, personal de los clubes de balón pie, comentaristas, periódicos, bares, marcas deportivas, publicistas, etc.

   Imagínese que durante 100 días intenta estar desconectado del fútbol, pero quiere seguir manteniéndose informado del resto de deportes, ¿es ésto posible?. Personalmente creo que no, ya que directa o indirectamente, llegarán a uno noticias/conversaciones/datos, relacionados con el mundo del balón pie. El balón pie está tan integrado en nuestra sociedad que es muy difícil desconectar de el y seguir conectado socialmente.

   Después de estas situaciones hipotéticas, algunas cuestiones pueden hacerle reflexionar sobre las consecuencias que éstas tendrían.

- ¿Ocuparía otro deporte el lugar que ahora ocupa el balón pie en nuestra sociedad?
- ¿La gente dedicaría el tiempo que dedicaba a ver/hablar/pensar/discutir/comentar... sobre balón pie a hacer otras cosas diferentes? ¿O simplemente encontraría otra distracción?
- ¿A dónde iría a parar todo el dinero que se mueve alrededor del balón pie?
- Y la más importante, ¿veríamos por fin la realidad y nos enfrentaríamos a ella?