miércoles, 27 de junio de 2018

Otra vuelta de tuerca

   Parece que el panorama político de nuestra Monarquía Parlamentaria anda un poco agitado desde que hace unos días, los jefes de los partidos políticos de la oposición se pusieron de acuerdo para, a través de un método recogido en la constitución del 78, retirar su confianza al presidente de gobierno hasta entonces y elegir uno nuevo.
 
   Como viene siendo habitual en las comunicaciones de los políticos y de los medios de comunicación, hacen uso de la legitimidad de los votos que obtuvieron hacen años para justificar o rechazar (según convenga a cada uno) esta manera de obrar.

   Yo personalmente, asisto con incredulidad ante lo que me parece que es parte fundamental de la monarquía de partidos en que vivimos: la lucha por que cada partido tenga su cuota de poder en el Estado. Mi incredulidad no está causada por esta lucha en sí (que es algo a lo que creo que todos deberíamos estar ya acostumbrados), sino por cómo la gente sigue pensando que los que están allí en el parlamento les representan, y cómo creen que son ellos los que tiene la capacidad de elegir al presidente.

   No puedo creer que la gente siga creyendo que son ellos quienes eligen a sus representantes (parlamentarios), pero aún más increíble me resulta que las personas sigan creyendo que eligen al presidente del gobierno (poder ejecutivo) cuando en estos momentos se puede apreciar claramente como no es así (también se mostró claramente en tras las elecciones pasadas, cuando los jefes de los partidos no eran capaces de ponerse de acuerdo para nombrar a un presidente del gobierno).

   En fin, parece que todo cambia para que todo siga igual, al final tienen el poder los mismos de siempre, solo que cambian de representante, por uno que parezca más moderno y más progre, que ya llevábamos muchos años con el mismo y la gente se acaba cansando.

Iros todos a la mierda

Congreso de ratones