
Veo como todo cambia, como la gente ya no es la misma que antes, como el tiempo pasa por ellos, y les hace olvidarse de quienes un día fueron.
Son, para mí, personas nuevas cada día, desconocidos, que aún a pesar de haber conocido, jamás llegaré a conocer.
Cada uno sigue su camino, como si ya estuviese escrito. Pero el mio tal vez lo hayan trazado con tinta invisible, pues no alcanzo a percibirlo.
Me encuentro en una encrucijada, en la que hay caminos para todos los gustos, excepto el que yo busco.
Pero lo peor de buscar es no saber el qué.
Dicen que lo peor de buscar es encontrar, sin embargo, yo pienso que es lo más bonito, es cuando por fin puedes disfrutar, es ese instante cuando por fin encuentras lo que buscas y aún no has decidido lo siguiente que debes buscar. Disfrutas del momento, aunque sólo sea por un instante.
Veo pasar el tiempo y no me importa. No soy consciente de que es tiempo perdido, de que ya no volverá, de que todo es nuevo, único, irrepetible.
Todo lo encuentro aburrido, rutinario, sin sentido. Mas se que debe de haber otro modo de ver las cosas, otra formas de vivir, pero de momento parece que no estoy preparado para saberlo.
O tal vez no consista en saberlo, sino, en intentarlo y no parar, jamás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario