Siempre quedará lugar para el
optimismo, al igual que siempre quedará lugar para el
pesimismo. En nuestra mente, uno u otro no se diferencian, lo
que las hacen diferentes son las emociones que nos transmiten y las
consecuencias que nos dejan.
La elección de uno u otro la
realizamos nosotros, de modo consciente o de modo inconsciente. No es
más real uno que otro, nosotros somos quienes les otorgamos la
categoría de real y verdadero, y lo hacemos en base a nuestros
marcos mentales.
Tú eliges desde qué marco interpretar
la realidad, la diferencia al elegir uno u otro serán las
consecuencias que de esta interpretación se deriven. Donde unos ven limitaciones otros ven oportunidades.
En la elección de un marco u otro
intervienen múltiples factores, como por ejemplo nuestro contexto y
nuestro estado emocional, que nos predisponen, pero no nos
condicionan exclusivamente. Habrá situaciones en las que sea más
fácil poder elegir, y otras en las que nos dejemos llevar y elijamos
inconscientemente, pero lo importante es que tengamos siempre en
mente que somos nosotros quienes construimos nuestra realidad,
y que no existe un sola realidad, sino que hay tantas como personas.
Me quedo con esta frase de Henry Ford:
Para cambiar el mundo primero es
necesario cambiar nuestra percepción de éste.

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