
Soy todo lo que no quise ser jamás. Me he convertido en aquella persona que juré que jamás sería.
Es duro darse cuenta de ésto. Sientes que te has traicionado, y es peor, sientes que has traicionado a ese niño, que confiaba en ti, y el cual te depositó toda su confianza.
Me he traicionado, y está es la peor traición que pueda existir jamás.
Es duro sentir que no puedes confiar en ti mismo, y más duro es ver como todo aquello con lo que soñaste no está, se ha ido, y todo por culpa tuya. Por toda mi ansiedad, por toda mi avaricia, por mi... por no ser constante, por no esperar a que las cosas resulten, por no saber comprometerme, por dejarlo demasiado pronto, pero sobre todo por no invertir lo suficiente y no esforzarme lo requerido.
Y lo más absurdo es que todo esto ya lo sabía, y se que debería hacer para cambiarlo, pero sin embargo, no lo he hecho.
No ha sido suficiente ver como mi pequeño mundo se derrumbaba poco a poco, si no que además, parecía disfrutar de ello, y todo por no ver con claridad, ya que estaba cegado por el humo.
Ese humo que poco a poco te va asfixiando sin que te des cuenta, el mismo humo que te absorbe tu energía a cambio de evadirte de la realidad, ese humo es al que me refiero.
Sin embargo, me siento afortunado de que todo haya acabado, ya que sin humo, vuelvo a ver con claridad, y puedo hacer frente a la realidad.
Yfaz
No hay comentarios:
Publicar un comentario